Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool
Se suele entender por innovación, la aplicación de nuevas ideas, conceptos, productos, servicios y prácticas, con el propósito de contribuir a incrementar la productividad y la competitividad. Esto es, cómo la creación de ideas pueden traducirse en valor. Es buscar nuevas y diferentes formas de pensar y trabajar, realizar actividades establecidas de nuevas y mejores maneras, para conseguir nuevas ideas. Por su parte, se entiende por transformación un acto, proceso o instancia de cambio en la composición, estructura, carácter o condición de algo.
En los últimos años, en parte como respuesta a las circunstancias ambientales y de salud tales como la pandemia Covid-19, se han visto niveles sin precedentes de innovación y transformación entre las organizaciones en diferentes sitios del mundo, para lograr adaptarse a las nuevas condiciones. Es así como muchas organizaciones están operando de una manera significativamente diferente a como lo hicieron solo unos cuantos meses. Ahora la interacción de las empresas con los clientes se hace de maneras nuevas y diferentes, se trata de aprender de la experiencia general del cliente, la resiliencia estratégica y operativa, y hacer un mejor uso de los datos como un competidor diferenciador, incluso a través de la aplicación de métodos de análisis avanzados y la búsqueda e implementación de nuevas tecnologías. La innovación y la transformación, de hecho, son ahora pilares para garantizar que las empresas sigan siendo relevantes y competitivas a largo plazo, lo cual hace parte de la mentalidad que los directores ejecutivos de auditoría y sus equipos de auditoría deben seguir adoptando.
Hoy día, las áreas o departamentos de auditoría han adelantado o están llevando a cabo diferentes iniciativas de transformación o innovación, en muchos casos con el concurso y compromiso de los comités de auditoría. Sin embargo, hay numerosos grupos que aún no han dado pasos hacia la innovación y la transformación y por tanto, están perdiendo oportunidades para seguir siendo relevantes, se encuentran rezagadas frente a la competencia y probablemente tengan barreras para acceder y desarrollar el talento. No obstante, el comienzo no tiene por qué ser complicado. Los primeros pasos para comenzar un proceso de innovación y transformación son efectivos y pueden generar valor a largo plazo, pues introducen mejoras incrementales. Hay una serie de prioridades que deben considerarse en dicho proceso:
- Un mayor uso del análisis de datos y de herramientas tecnológicas.
- Mejoras en el enfoque de evaluación de riesgos
- Uso de monitoreo y auditoría continua.
- Coordinación y alineación del área de auditoría con otras áreas de aseguramiento.
Ahora bien, para aumentar el enfoque en la innovación y la transformación en las áreas de auditoría, en ocasiones hay barreras por superar, entre ellas se cuentan:
- No considerar el proceso como una prioridad
- La falta de capacidades y habilidades para emprender actividades de transformación.
- Una dependencia excesiva de la capacitación
- La falta de apoyo ejecutivo y de la Junta Directiva o del Consejo
Dadas las crecientes expectativas de auditoría, los equipos deben prepararse para ser más hábiles con la tecnología y el manejo de los datos como parte de esfuerzos más amplios para adoptar prácticas de auditoría de próxima generación. Este desafío es una oportunidad para ser audaces. Hay que introducir iniciativas de innovación y transformación en los equipos de auditoría, reconociendo que la mayoría de las veces, cuentan con el respaldo de la dirección ejecutiva y la Junta o Directorio. Esto, sin descuidar el equilibrio adecuado que debe existir entre la ejecución de actividades normales de auditoría que se ejecutan como apoyo a la organización y la realización de actividades de innovación y transformación. A menudo es conveniente priorizar lo primero sobre lo segundo, y a veces eso es necesario. A largo plazo, sin embargo, es vital lograr el equilibrio adecuado. La necesidad de cambio y progreso rara vez es urgente, pero siempre es importante.
En el tema de innovación y transformación, muchos líderes de auditoría ven colectivamente a sus departamentos detrás de otras áreas, aunque recientemente se estén anticipando en virtud de su entendimiento y análisis de riesgos en las nuevas circunstancias. Los líderes de auditoría y sus equipos deben traducir sus objetivos en planes y, en última instancia, en acciones, comenzando con actividades diseñadas para alcanzar hitos realistas con resultados medibles que los harán avanzar en su propósito de ser una auditoría de próxima generación.
La innovación no se puede adelantar de una única manera para todas las organizaciones y no necesariamente requiere grandes pasos, programas o inversiones. Cada organización debe dimensionar correctamente su estrategia y prioridades de innovación con respecto a algunos factores, como el presupuesto y los recursos. El hecho de que una organización no pueda establecer un equipo y una estructura dedicados no significa que no pueda perseguir innovaciones discretas y lograr el progreso en pasos más pequeños, tal vez durante un período de tiempo más largo. El resultado más importante es el progreso: mantenerse estáticos no es la respuesta.
Hay que tener en cuenta que modernizar e innovar las áreas de auditoría y los procesos relacionados se están convirtiendo en pasos críticos para atraer y retener talento con los conjuntos de habilidades necesarios para lograr un buen proceso de innovación y transformación de la auditoría. Algunas líneas de acción que deben seguirse para lograrlo son las siguientes:
- Las áreas de auditoría deben fomentar activamente la innovación y la exploración de nuevas y mejores formas de ejecución del trabajo y de entrega de resultados.
- Los equipos de auditoría deben alcanzar un nivel alto o medio en el retorno de la inversión (ROI) como resultado de las iniciativas de innovación y transformación y en ese sentido deben medirlo y efectuar los ajustes del caso.
- Es conveniente el desarrollo de habilidades y experiencia en competencias de auditoría de próxima generación.
- La capacitación y el desarrollo del personal actual para apoyar los esfuerzos de innovación y transformación debe ser equilibrado de manera que no se impongan demandas excesivas a los equipos de auditoría que han estado trabajando más allá de su capacidad en los últimos dos años por causa de la pandemia.
- Complementar las habilidades de su equipo con ayuda externa, de la organización en general (por ejemplo, personal rotativo), expertos externos, etc.
La clave es comenzar: si bien la mayoría de las áreas de auditoría se dedican a actividades de innovación y transformación, muchas permanecen en las primeras etapas. Esto debe verse como una oportunidad más que como un problema, ya que la clave es dar los primeros pasos, comenzar y avanzar.

CP Iván Rodríguez
Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool
Bogotá DC, Colombia
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