Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool
El auditor y el ambiente de trabajo agradable
En el trabajo de auditoría, es normal que las personas se sientan consumidas por la gran carga de actividades, pero no ceden en su elevado ritmo. Y esto ocurre en muchas ocasiones más que por la necesidad de logros, que por el temor a no ser bien visto y creer que existe la posibilidad de no ser considerado. Esto hace que las personas se conviertan en unos particulares adictos al trabajo. Para algunos auditores, es fácil convertirse en empleados que trabajan hasta el límite porque creen que son los únicos en la empresa capaces de ejecutar bien el trabajo y que son tan valiosos que no les está permitido tomarse un tiempo libre. Sin embargo, esto no es bueno para la salud, las relaciones interpersonales, el ambiente de trabajo o incluso para la remuneración.
Algunas señales que indican que un auditor se está convirtiendo en un adicto al trabajo y que deben revisarse para lograr un ambiente de trabajo agradable y bienestar, son las siguientes:
- Falta de confianza en los compañeros de trabajo
Una de las razones por las que un auditor consume bastante tiempo en el trabajo, normalmente acompañado de estrés, es porque básicamente está ejecutando adicionalmente el trabajo de otra u otras personas. A veces sucede que se debe reemplazar a un auditor del equipo que se ausentó por fuerza mayor, pero esto es una situación puntual que debe ser breve en el tiempo. Si no es así, hay que revisar las cargas de trabajo.
Sin embargo, suele ocurrir que el auditor cree que puede hacer otros trabajos mejor que sus colegas (aunque en ocasiones sea válido) pero al ejecutar los trabajos de sus colegas, no les da espacio de crecer y mejorar y se está creando un mal ambiente laboral.
Frente a este panorama, es conveniente redistribuir cargas y buscar colaboración con otros miembros del equipo. No debería haber dificultad en pedir ayuda en ciertas labores y en tener confianza en las actividades que ejecutan los demás auditores. Ellos también son profesionales y desean hacer bien su trabajo.
- Ver la petición de ayuda como debilidad
Siempre habrá trabajos en los que se requiere colaboración por parte de otros auditores. Pero un auditor obsesivo con su quehacer tiende a recibir menos ayuda de sus colegas, incluso cuando la necesitan.
Un auditor adicto al trabajo supone que si pide ayuda está siendo débil o incompetente y piensa que debe demostrar sus capacidades y habilidades trabajando hasta el límite. Esto puede ser contraproducente, pues el superior puede creer que el auditor soportará cada vez más carga de trabajo y en ese sentido, le asignará más responsabilidades.
Un buen auditor debe ser consciente de sus capacidades y limitaciones. Debe solicitar ayuda para la ejecución de las labores más rutinarias y poder concentrarse en las tareas más estratégicas y priorizadas. Esto disminuye la presión y evita que haya sobrecargas de trabajo. Esto implica una revisión de las actividades que el auditor tiene como responsabilidades y buscar una redistribución de estas.
- Presión por estar disponible
Un auditor adicto al trabajo tiende a demostrar su capacidad con la cantidad de horas de ejecución dentro y fuera del horario normal de trabajo y con una disponibilidad de 24 horas, 7 días a la semana, como una medida de su trabajo.
Un auditor adicto siente la necesidad constante de mostrar que está registrando horas, aunque esté en vacaciones, respondiendo a un correo electrónico en la madrugada o asistiendo a la oficina en un día libre o festivo. No obstante, esto no impulsa la carrera; por el contrario, causa perjuicios al establecer expectativas de disponibilidad tan altas que llegará un momento en que no sea posible cumplirlas.
Un buen auditor debe priorizar y concentrarse en los temas más relevantes de la agenda y que tienen mayor impacto en la empresa. Hay que tener claras las prioridades y alinear el trabajo en consecuencia. Un tiempo dedicado a trabajar en temas de importancia es reconocido y valorado. Cuenta más la calidad del trabajo, que la cantidad de horas de ejecución. No hay que descuidar el tiempo libre, ya que trae salud y bienestar.
- Estrés frecuente
Un auditor adicto al trabajo comúnmente está estresado, puesto que sacrifica sus necesidades físicas, emocionales y psicológicas al dedicar todo su tiempo y energía al trabajo. En consecuencia, se producen altos niveles de estrés laboral, lo que contribuye a la mala salud, deficiente toma de decisiones y agotamiento laboral.
Un buen auditor es consciente de ello y sabe que el ejercicio es un gran destructor del estrés, así que lo practica de manera regular. Desde una caminata con un compañero de trabajo hasta la práctica de un deporte como el ciclismo es beneficiosa. También hay otras formas de reducir el estrés laboral, tales como tener pasatiempos e intereses sanos y así mejorar la salud mental.
Un auditor adicto termina por advertir que, a pesar de tener largas jornadas de trabajo y no tomar vacaciones, no obtiene el reconocimiento esperado. Auditores que hacen mejor uso del tiempo, posiblemente obtienen una remuneración similar y disfrutan de su tiempo libre, además de tener buenos hábitos personales y sociales. Los auditores adictos no son más felices que los demás.
Por ello, hay que tener una mirada crítica a los resultados que se pueden obtener con ciertos esfuerzos. Debe haber un retorno justo de la inversión para el sacrificio que se efectúe y que debe ser temporal. No hay que olvidar que destinar tiempo y esfuerzo adicional al trabajo puede ser visto por los demás como ineficiencia.
Un buen auditor debe establecer objetivos claros y debe buscar la mejor manera de lograrlo, mediante un esfuerzo razonable, lo que conducirá a un aumento de ingresos o una promoción laboral.
Ahora bien, si los esfuerzos para liberarse de ser un auditor adicto al trabajo no dan los resultados esperados, es necesario replantear la manera de trabajar. Hay que hacer buen uso de la tecnología, reorientar esfuerzos en diferentes especialidades de la auditoría e incluso buscar nuevos horizontes laborales, en donde se recompense de mejor manera el esfuerzo y se pueda disfrutar de un ambiente laboral más saludable.

CP Iván Rodríguez
Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool
Bogotá DC, Colombia
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