Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool.

Como emplear el modelo OKR en la auditoría

En el dinámico mundo de la auditoría, es necesario mantener la precisión y la claridad para alcanzar buenos resultados. Introducir modelos y metodologías de gestión empresarial puede contribuir a transformar significativamente la manera en que se establecen y se alcanzan las metas, proporcionando una hoja de ruta clara y estructurada. Es así como la implementación del modelo OKR (Objetivos y Resultados Clave) puede impulsar una mayor efectividad en los procesos de auditoría, además de fomentar la alineación y el compromiso de los equipos con los objetivos organizacionales. Al integrar OKR en la auditoría, se crea un interesante marco que facilita el seguimiento del progreso y se garantiza que todos los esfuerzos estén dirigidos hacia la consecución de resultados concretos y medibles.

Se conoce como OKR a uno de los métodos para establecer metas y medir el progreso. Se usa en empresas, equipos o incluso a nivel personal para enfocarse en lo que realmente importa y lograr resultados concretos. Está conformado por dos partes principales: Objetivos y Resultados Clave.

Objetivos (O - Objectives)

Qué se desea lograr: Es una meta grande, clara y motivadora. Responde a la pregunta "¿Hacia dónde hay que dirigirse?". Se caracteriza por ser cualitativa (no tiene números), ambiciosa y fácil de entender. Por ejemplo: "Lograr que la empresa sea la más confiable del mercado."

Resultados Clave (KR - Key Results)

Cómo saber si se está logrando el objetivo: Son pasos medibles que muestran si se está avanzando hacia el objetivo. Responden a la pregunta "¿Cómo medir el éxito?". Estos resultados son cuantitativos (tienen números), específicos y tienen un plazo definido. Para el caso del ejemplo anterior, los siguientes serían resultados clave:

  • "Aumentar la satisfacción de los clientes al 90% en 3 meses."
  • "Reducir las quejas en un 50% este trimestre."
  • "Entregar el 100% de los pedidos a tiempo en 30 días."

El funcionamiento es sencillo. Inicialmente se define el objetivo; esto es, algo importante que se quiera alcanzar. Luego se establecen los resultados clave. Se definen metas específicas (normalmente 2 a 5) que indiquen si el camino es el correcto. Luego de iniciar la ejecución de las tareas, es necesario medir el progreso de los KR y de ser necesario, se efectúan los ajustes correspondientes. Finalmente se adelanta una revisión general. Al terminar el plazo (por ejemplo, un trimestre), se evalúan los logros y se planean las siguientes actividades. La aplicación del modelo OKR (Objetivos y Resultados Clave) facilita estructurar y mejorar el proceso de auditoría, de manera práctica y efectiva. Por ejemplo:

Definir los Objetivos (O)

Que se quiere lograr en la auditoría. En lo posible, deben ser claros, motivadores y alinearse con las metas de la organización y con el propósito de la auditoría, tal como garantizar cumplimiento normativo, mejorar procesos o identificar riesgos. Algunos objetivos pueden ser:

  • Asegurar la total conformidad con las normativas aplicables en el proceso auditado.
  • Identificar y mitigar riesgos críticos que afecten la continuidad del negocio.
  • Fomentar una cultura de transparencia y mejora continua en el área auditada.

Establecer Resultados Clave (KR)

En auditoría, los KR deben enfocarse en resultados concretos que reflejen el éxito del proceso. Para el caso citado, algunos ejemplos de resultados clave, son:

Objetivo: "Asegurar la total conformidad con las normativas aplicables". Los KR serían:

  • Completar el 100% de las pruebas de cumplimiento en un plazo de 30 días.
  • Reducir las no conformidades detectadas en un 50% respecto a la auditoría anterior.
  • Capacitar al 90% del personal involucrado en normativas clave antes del cierre del ciclo.

Objetivo: "Identificar y mitigar riesgos críticos". Los KR serían:

  • Evaluar el 100% de los procesos críticos en un plazo de 15 días.
  • Implementar planes de mitigación para al menos el 80% de los riesgos identificados.
  • Reducir la exposición a riesgos financieros en un 30%, medido en pérdidas potenciales.

Objetivo: "Fomentar una cultura de transparencia". Los KR serían:

  • Publicar un informe de auditoría accesible para el 100% de los terceros claves.
  • Obtener una satisfacción del 85% o más en una encuesta post-auditoría entre los auditados.
  • Resolver el 90% de las observaciones en un plazo de 60 días.

Una buena idea para definir los resultados clave es aplicar el método SMART; esto es, que los objetivos sean Específicos (Specific), Medibles (Measurable), Alcanzables (Achievable), Realistas (Realistic) y de duración limitada (Time-bound).

La implementación del modelo OKR en la auditoría se puede hacer empleando los siguientes pasos o etapas:

Planificación

  • Reunión inicial: En reunión del equipo de auditoría y a los principales interesados (stakeholders) se precisan los objetivos. Esto guiará los OKR.
  • Alcance: Hay que asegurarse que los OKR reflejen el alcance de la auditoría (departamento, proceso, período, etc.).
  • Temporalidad: Se debe establecer un ciclo o período claro (mensual, trimestral) para revisar los OKR, adaptado a la duración de la auditoría.

Ejecución

  • Asignación de responsabilidades: Cada KR debe tener un responsable claro dentro del equipo de auditoría (ejemplo: un auditor senior para pruebas de cumplimiento, un analista para evaluación de riesgos).
  • Seguimiento continuo: Usar herramientas como hojas de cálculo, software de gestión o tableros visuales para monitorear el progreso de los KR en tiempo real.

Evaluación y retroalimentación

  • Revisión periódica: Al final de cada etapa o ciclo, se debe evaluar qué tan cerca se está de cumplir los KR y efectuar los ajustes si es necesario.
  • Informe final: Vincular los resultados de la auditoría con los OKR establecidos, mostrando cómo se lograron los objetivos (o por qué no).

La metodología OKR en auditoría facilita mantener al equipo concentrado en lo que realmente importa, evitando desviaciones y si se formulan apropiadamente, los KR permiten evaluar el éxito de la auditoría con datos concretos, más que con percepciones. Su correcta aplicación facilita que el equipo de auditoría y la organización trabajen hacia metas comunes y se logre optimización en el trabajo.


CP Iván Rodríguez - CIE AF

Auditor y consultor, diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, diplomado en Gerencia de la Calidad. Contador público (CP) de la Pontificia Universidad Javeriana con 20 años de experiencia en diversas empresas. Tiene amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool.

Bogotá DC, Colombia.

 

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