Por: Hervé GLOAGUEN 

La auditoría interna, tradicionalmente centrada en los intereses de los accionistas, está experimentando una transformación significativa. Este artículo explora la evolución del papel de la auditoría interna, que está pasando de la primacía de los accionistas a un enfoque más amplio centrado en las partes interesadas. A partir de las ideas de Christine A. Mallin en «Corporate Governance» y de Stoelhorst y Vishwanathan en «Beyond Primacy: A Stakeholder Theory of Corporate Governance», examinaremos los fundamentos teóricos, las implicaciones para las prácticas de auditoría interna y las ventajas estratégicas de este cambio de paradigma.

La visión tradicional: la primacía de los accionistas y la teoría de la agencia

El gobierno corporativo ha estado dominado durante mucho tiempo por la teoría de la agencia, según la cual los accionistas (mandantes) delegan la gestión a los ejecutivos (agentes). El objetivo principal es maximizar la riqueza de los accionistas, y la auditoría interna actúa como mecanismo de control para proteger estos intereses. Esto implica garantizar la eficiencia financiera, minimizar los riesgos para la rentabilidad de los accionistas y verificar el cumplimiento. Sin embargo, esta visión suele conducir a un enfoque a corto plazo, que pasa por alto los intereses legítimos y las vulnerabilidades de otros grupos cruciales.

Crítica de la primacía de los accionistas

Durante más de 40 años, la primacía de los accionistas ha sido objeto de críticas cada vez más intensas. En su artículo más reciente, Stoelhorst y Vishwanathan (2024) sostienen que el principal reto del gobierno corporativo va más allá del problema principal-agente y se extiende a las cuestiones de acción colectiva inherentes a la producción en equipo. Afirman que la primacía de los accionistas es ineficaz para las empresas modernas, globales y intensivas en conocimiento. Este modelo a menudo deja a otras partes interesadas vulnerables a comportamientos oportunistas, lo que conduce a problemas como la inseguridad laboral, la mala calidad de los productos, la degradación medioambiental y el abandono social. El enfoque limitado en los accionistas puede socavar la viabilidad y la legitimidad a largo plazo al ignorar los impactos sociales y medioambientales más amplios.

Introducción a la teoría de las partes interesadas

La teoría de las partes interesadas ofrece un marco de gobernanza más completo. R. Edward Freeman define a una parte interesada como «cualquier grupo o individuo que puede afectar o verse afectado por el logro de los objetivos de la organización». Esto desplaza el enfoque de los propietarios al reconocimiento de la empresa como un sistema interconectado de grupos con intereses legítimos. El éxito depende de la creación de valor para todas las partes interesadas, equilibrando los intereses económicos y no económicos. Este imperativo ético y estratégico hace hincapié en la gestión de las relaciones con todos los grupos relevantes, el fomento de relaciones más sólidas, la mejora de la reputación y el logro de un éxito sostenible a largo plazo.

Tipos de partes interesadas

Las partes interesadas se clasifican en grupos internos y externos, cada uno con intereses distintos:

• Internas: accionistas y otros proveedores de capital, como bancos o inversores en bonos (rendimiento financiero), empleados (seguridad laboral, remuneración justa), directivos (autonomía, crecimiento).

• Externas: clientes (calidad, precios justos), proveedores (pagos puntuales, prácticas justas), comunidades (empleo local, impacto medioambiental), reguladores (cumplimiento, transparencia) y el medio ambiente (prácticas sostenibles).

El manejo de estos intereses diversos y a menudo conflictivos exige un enfoque equilibrado en la toma de decisiones y la asignación de recursos.

La teoría de las partes interesadas en el gobierno corporativo

Stoelhorst y Vishwanathan (2024) afirman que el gobierno corporativo debe tener como objetivo «maximizar el bienestar colectivo de los individuos en el sistema en general». Esta visión holística de la creación de valor va más allá de la riqueza de los accionistas. Proponen asignar derechos de propiedad para mitigar los problemas de acción colectiva y proteger a las partes vulnerables. Este concepto redefine la gestión empresarial al fomentar la consideración del bienestar de todas las partes interesadas, lo que conduce a beneficios más equitativos, un mejor rendimiento social y medioambiental y un mayor valor a largo plazo. El modelo de «empresa de las partes interesadas» promueve una estructura de gobernanza equilibrada y sostenible.

Implicaciones para la auditoría interna: un nuevo enfoque

El cambio hacia una visión centrada en las partes interesadas tiene un profundo impacto en la auditoría interna. Su alcance debe ampliarse más allá de los intereses de los accionistas para abarcar el bienestar de todas las partes interesadas. Esto requiere reevaluar los riesgos y oportunidades para incluir consideraciones sociales, medioambientales y éticas. La auditoría interna pasa de ser un «guardián» a un facilitador estratégico de la confianza y la sostenibilidad. Evalúa cómo la organización gestiona las relaciones con los empleados, los clientes, los proveedores, las comunidades y el medio ambiente, evaluando las políticas sobre derechos laborales, protección del medio ambiente, seguridad de los productos y compromiso con la comunidad. Esta perspectiva más amplia identifica los riesgos emergentes y destaca las oportunidades que ofrecen las relaciones sólidas con las partes interesadas, como una mayor lealtad a la marca, una mejora de la moral y nuevos mercados.

Auditoría interna y vulnerabilidad de las partes interesadas

Stoelhorst y Vishwanathan (2024) identifican las vulnerabilidades de las partes interesadas que puede abordar la auditoría interna:

· Eludir responsabilidades: incumplir obligaciones (por ejemplo, condiciones inseguras para los empleados, mala calidad de los productos para los clientes).

· Retención: aprovecharse de las inversiones de otros (por ejemplo, renegociación de contratos injustos con proveedores, estancamiento salarial de los empleados).

· El poder de mercado es el poder de las partes dominantes para imponer condiciones desfavorables (por ejemplo, precios monopolísticos para los clientes y prácticas coercitivas contra los proveedores).

· Las externalidades son acciones de la empresa que afectan a terceros sin compensación (por ejemplo, contaminación en las comunidades, agotamiento de los recursos que afecta al medio ambiente).

La auditoría interna puede mitigar estos riesgos mediante la auditoría de las prácticas laborales, los sistemas de gestión medioambiental y los controles de calidad de los productos, contribuyendo a unas operaciones éticas y sostenibles y fomentando el valor a largo plazo para todas las partes interesadas.

El papel de la auditoría interna en la creación de valor para múltiples partes interesadas

Alejándose de su función tradicional de proteger el valor existente, la auditoría interna actúa como socio estratégico en la creación de valor para todas las partes interesadas. Esto requiere un enfoque proactivo para identificar oportunidades de mejora y alinear las estrategias organizativas con las diversas expectativas de sus distintos grupos constituyentes. La auditoría interna puede evaluar la eficacia de las estrategias diseñadas para mejorar el bienestar de los empleados, aumentar la satisfacción de los clientes, promover prácticas éticas en la cadena de suministro y contribuir positivamente a las comunidades.

Para los accionistas, esta función ampliada se traduce en una sostenibilidad financiera a largo plazo y una gestión eficaz de los riesgos, ya que un ecosistema de partes interesadas saludable contribuye a una empresa más resistente y con mejor reputación. Significa un entorno de trabajo seguro, ético y orientado al crecimiento para los empleados. Significa relaciones comerciales justas, transparentes y mutuamente beneficiosas para los clientes y proveedores. La auditoría interna puede evaluar la eficacia de estas iniciativas, garantizando que la organización cumple sus objetivos financieros y sus responsabilidades más amplias. Además, la auditoría interna es fundamental para promover la transparencia y la rendición de cuentas en toda la organización, reforzando la confianza entre la empresa y sus partes interesadas.

Retos de la implementación de un enfoque centrado en las partes interesadas

La implementación de un enfoque centrado en las partes interesadas plantea retos. La gestión de los conflictos de intereses entre los grupos de partes interesadas (por ejemplo, la rentabilidad para los accionistas frente a los beneficios para los empleados o el impacto medioambiental) requiere que la auditoría interna proporcione información objetiva para tomar decisiones equilibradas. Medir el valor para todas las partes interesadas es difícil, ya que implica métricas complejas y multidimensionales. Esto requiere nuevas metodologías, herramientas y talentos de auditoría. La resistencia al cambio dentro de la organización, derivada de mentalidades tradicionales y de la falta de comprensión, también puede obstaculizar su adopción. Es posible que los auditores internos tengan que desarrollar nuevas habilidades en materia de evaluación del impacto social, auditoría medioambiental y revisión de la conducta ética.

Estrategias para la auditoría interna: identificación, evaluación y comunicación

Para implementar con éxito un enfoque centrado en las partes interesadas, la auditoría interna debe adoptar varias estrategias clave:

· Identificación y mapeo de las partes interesadas: identificar y mapear sistemáticamente la influencia y el impacto de las partes interesadas mediante entrevistas, encuestas y talleres. Priorizar a las partes interesadas optimiza la asignación de recursos y alinea los esfuerzos de auditoría con las relaciones críticas, lo que da como resultado una comprensión más clara del riesgo organizacional.

· Evaluación de riesgos y oportunidades: ampliar la evaluación de riesgos para abarcar los riesgos sociales, medioambientales y éticos que afectan a todas las partes interesadas. Identificar las posibles vulnerabilidades y oportunidades para la creación de valor compartido (por ejemplo, productos sostenibles, cadenas de suministro éticas). La integración de estas perspectivas en la matriz de riesgos tradicional proporciona una visión holística.

· Comunicación y presentación de informes: adaptar los informes de auditoría a diversos públicos, proporcionando información relevante, clara y concisa. Utilizar informes de varios niveles y visualizaciones eficaces. La transparencia en la presentación de informes genera confianza. El establecimiento de canales de retroalimentación bidireccionales garantiza que se aborden las preocupaciones de las partes interesadas, lo que fomenta un proceso de auditoría más colaborativo y receptivo.

El futuro de la auditoría interna: un papel ampliado

El futuro de la auditoría interna reside en su evolución como piedra angular del gobierno corporativo sostenible. Los auditores facilitarán el diálogo entre las diversas partes interesadas, guiando a las organizaciones a través de los complejos factores ESG. Serán guías estratégicos y protectores integrales de los intereses de todas las partes interesadas. Esta función ampliada exige nuevas habilidades en materia de impacto social, auditoría medioambiental y conducta ética. La colaboración con RR. HH., sostenibilidad y comunicaciones será esencial. La auditoría interna del futuro será un agente proactivo del cambio, impulsando el valor sostenible para todas las partes interesadas y contribuyendo a un panorama corporativo más responsable y resiliente.

El paso de la primacía de los accionistas a un enfoque centrado en las partes interesadas representa un cambio de paradigma fundamental para la auditoría interna. El enfoque tradicional es insuficiente para las complejidades de los negocios modernos. La teoría de las partes interesadas ofrece un marco sólido para comprender la interconexión y crear valor para todos. Al adoptar este enfoque, la auditoría interna se convierte en un socio estratégico, protegiendo contra los riesgos e identificando oportunidades para el crecimiento sostenible. A pesar de los retos, este enfoque potencia la auditoría interna como agente clave del cambio, fomentando un gobierno corporativo equilibrado y responsable. La adaptabilidad y la visión de futuro de los auditores internos darán forma a un futuro en el que las empresas prosperarán al servir a todos aquellos a quienes impactan.

Referencias

• Mallin, C. A. (2019). Corporate Governance (6th ed.). Oxford University Press.

• Stoelhorst, J. W., & Vishwanathan, P. (2024). Beyond Primacy: A Stakeholder Theory of Corporate Governance. The Academy of Management Review, 49(1), 107–134.

• Freeman, R. E. (2010). Strategic Management: A Stakeholder Approach. Cambridge University Press.


Hervé Gloaguen
Founder and CEO
Paracas - Advisors GmbH
https://www.paracasadvisors.com/

 Hervé Gloaguen

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